Nosotros salimos, nos mojamos, nos embarramos y nos maravillamos con lo que vemos.
Por este medio compartimos nuestras vivencias para que ustedes conozcan, porque " Solo preserva quién conoce"


Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

14 ene. 2012

Pitanguá (Boat billed flycatcher) Megarhynchus pitangua

Fotografía tomada el 17-12-2011 al costado de la Ruta 30 en la provincia de Corrientes.
El Pitanguá, también es conocido como bichofué picudo, chilero pico ancho, güis picudo, Luis piquigrueso, mosquerón picudo, ñei ñei o bienteveo pitanguá, pitogüé picudo entre otros nombres comunes.



Posado en la parte mas alta del árbol seco observaba unas cigarras que se posaron unos metros mas abajo, prefirió posar para la foto y no merendar.

Jote cabeza amarilla (Lesser yellow headed vulture) Cathartes burrovianus

Estando sentados con Roby en la costa del Aguapeí metros abajo del puente de la Ruta 39 en un determinado momento de la tarde fuimos sobrevolados por una bandada de Jotes cabeza amarilla; como permanecían en el lugar sobrevolándonos a baja altura sacando provecho al viento norte que soplaba me acomodé con el sol a mi espalda y este es el resultado fotográfico del avistaje.





Nikon D200 + Sigma50/500APO DG HSM
ISO400
f/9
1/1250sec.
17-12-2011

13 ene. 2012

Parejas alternadas

Interesante el lugar que ocuparon estas cuatro golondrinas en un cable sobre el Aguapeí, hay dos especies distintas alternadas perfectamente en este orden: parda, doméstica, parda, doméstica.
Ahora me pregunto.....se habrán puesto de acuerdo para la foto??.
Lo notable del caso es que después de realizar varios vuelos y volver al mismo posadero volvían a posarse de la misma manera. Pequeñas cosas que no alcanzamos a mirar durante una jornada normal de trabajo, pero cuando estamos en un día libre desenchufados del trajín cotidiano tenemos el tiempo necesario para poder contemplar esto y mucho mas.



Ruta 39 (Puente del Aguapeí) Corrientes 17-12-2011

Picaflor corona violácea (Violet-capped woodnymph) Thalurania glaucopis

Hembra de Picaflor corona violácea fotografiada intentando llegar a un bebedero ocupado por abejas, linda oportunidad para tratar de lograr unas tomas del ave en vuelo estacionario ya que esperan en esta actitud a que las abejas desocupen algunas de las flores del bebedero para acercarse a beber.
Han pasado ya varios días desde este registro fotográfico pero el macho sigue sin aparecer.



23-12-2011

Picabuey (Cattle tyrant) Machetornis rixosa

Días pasados mientras mi cuñado cortaba el pasto del terreno que está frente a su casa me entretuve un rato mientras el trabajaba. Gran cantidad de estos tiránidos se agrupaban corriendo detrás de la máquina para alimentarse de los insectos que habitan el pastizal, verdaderas carreras pude observar mientras estas aves corrían en busca de las hormigas voladoras que estaban en el suelo.



Acá en mi barrio, 08-01-2012

12 ene. 2012

Fiofío pico corto (Small-billed elaenia) Elaenia parvirostris

El día que fuimos con Roby al Aguapeí aprovechando que no había nadie en la zona estacioné el auto antes del puente y salimos del camino dirigiéndonos aguas abajo del puente bordeando el bosque, esta zona es muy frecuentada por pesacdores / cazadores a pesar de que esta última actividad está prohibida, en varias oportunidades tuvimos que pegar la vuelta ya que esta gente se divierte disparando sus armas de fuego en la zona y permanecer en el sector sería buscar problemas ya que algunos con un arma en la mano son capaces de hacer cualquier cosa.
Una vez que nos instalamos con el sol a nuestras espaldas y en un lugar cómodo comenzamos a observar actividad de Chincheros, Urracas, y algunos tiránidos entre los que estaban una pareja Fiofío nuevo para el grupo.



El Fiofío pico corto mide 13 centímetros de longitud, tiene un canto de 3 o 4 sílabas, es muy parecido al Fiofío silbón y al Fiofío oliváceo, pero como es bien sabido vocaliza de manera distinta, lo comprobé en el lugar ya que tengo todos los cantos de las aves publicadas en la Guía de identificación, luego de obtener la respuesta del ave , de identificarlo, y de tomar estas 3 fotografías no lo molesté mas.



Tie la corona oculta de color blanco grisáceo, el malar mantiene la misma coloración, el pecho es blancuzco no oliváceo, este otro color se manifiesta levemente en las otras dos especies que use para compararlo.
Habita bosques, sabanas y arboledas en el centro y norte de la Argentina.



Mapa de distribución en América del Sur

Créditos: MedlinePlus Datos proporcionados por NatureServe en colaboración con Robert Ridgely, James Zook, The Nature Conservancy - Programa de Aves Migratorias, Conservación Internacional - OEC, World Wildlife Fund - EE.UU., Canadá y Medio Ambiente - WILDSPACE.

10 ene. 2012

Inambú común (Spotted Nothura) Nothura maculosa

Al fin y luego de incontables kilómetros recorridos por caminos de tierra en Misiones y en Corrientes tuve la oportunidad de fotografiar a un Inambú cruzando el camino enfrente del auto; este día no tuvo ningún apuro para salirse del camino y me alcanzó el tiempo para detener el auto, bajar la ventanilla sacar medio cuerpo afuera, configurar la cámara y obtener estas tres tomas.



Si nos habrá asustado mientras caminábamos en los pastizales, seguramente a mas de uno le habrá ocurrido lo mismo ya que su súbito repentino y ruidoso vuelo rompe con el silencio del campo.



Recién en este punto del camino comenzó a apurar el paso, aparentemente el calor del piso le estaba calentando las patas.

Monjita gris (Gray monjita) Xolmis cinereus

Hoy les muestro este registro fotográfico de una Monjita gris en la Rute 39 de la Provincia de Corrientes, si bien no pude acercarme mucho ya que es bastante arisca es un bicho muy interesante de observar ya que en la zona de Posadas nunca la registramos en zonas rurales.
Al menos pude fotografiarla en vuelo para poder mostrarles el diseño del patrón de colores del ala en donde es muy notable una mancha de color blanco en las remeras primarias, este patrón se repite en la parte dorsal y ventral del ala.



Volando de poste en poste siempre adelantándose al movimiento del auto nunca logré que permanezca quieta mas de 10 segundos en el mismo poste.



Provincia de Corrientes, Ruta 39 17-12-2011

9 ene. 2012

Verdón (Great pampa finch) Embernagra platensis

Mucho tiempo hacía que no le dedicábamos una recorrida a alguna ruta provincial correntina, la última vez que anduvimos por esos arenosos caminos fue en el mes de Julio del año pasado cuando fuimos con José a Galarza y recorrimos la ruta 41.
Para suerte nuestra tenemos la ruta 39 bastante cerca de Posadas así que el 17 de Diciembre nos fuimos hacia allá con Roby al promediar la tarde; la sequía se hacía sentir, la arena del piso casi ya era talco, el calor apretaba fuerte pero a pesar de todo esto los pájaros estaban presentes, apenas habíamos recorrido 300 metros desde el cruce de la Ruta nac. 12 y comenzamos a observar Cachilos, Verdones, Chimangos, monjitas, Carpinteros, Aguiluchos y un ñandú que nos miraba desde el otro lado del alambrado pero como se asustó cuando frené el auto me dejó con las ganas de fotografiarlo, lástima porque estaba bastante cerquita.
En todas las oportunidades que recorrimos la 39 nunca nos metimos mas de 6 kilómetros campo adentro, pasamos el puente sobre el Aguapeí y volvemos a Posadas, pero a pesar del corto recorrido siempre nos lleva mas de 4 horas para recorrer esos 5 kilómetros que hay desde el cruce hasta el puente.
Comienzo hoy a publicar las fotos de esta salida de campo y empiezo con este Verdón, que bastante confiado no se asustó a pesar de que frené el auto bien a su costado y a menos de 4 metros de distancia, ahora corro con un poco mas de ventaja ya que al tener los vidrios polarizados los pájaros no detectan nuestra presencia pudiendo lograr acercamientos como este sin bajarme del auto.

sacudiéndose las plumas




Ruta prov. 39 Corrientes 17-12-2011

8 ene. 2012

Garza bruja (Black crowned night heron) Nycticorax nycticorax

Ejemplares de Garza bruja fotografiados el día 10-12-2011 en el Arroyo Mártires en los momentos en los que no nos sobrevolaba el Atí que mostré en una entrada anterior.
Aparentemente el joven estaba dando sus primeros vuelos fuera del nido ya que en todo momento era supervisado por un adulto que sobrevolaba la zona en círculos observando todos sus movimientos.

El joven


El adulto


La Garza bruja en algunos lugares de América del Sur también es conocida con el nombre de Guaco común; en la última foto se destaca la larga pluma nucal de color blanco.

La falta de interés amenaza a la naturaleza.

Muchos se interesan o se preocupan por salvar al Oso panda, al Tigre, al Rinoceronte; miremos un poco acá en nuestro país y quienes tiene el poder de decisión deberían actuar en consecuencia e implementar medidas que beneficien a la conservación de las especies autóctonas en peligro crítico.
El Aguará guazú, el Tatú carreta, el Oso hormiguero, el Yaguareté, el Tordo amarillo, el Yetapá de collar, la Yacutinga y muchas otras mas que están con sus poblaciones muy disminuídas precisan de manera urgente protección efectiva.

Según un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza, el país se encuentra en el noveno lugar dentro de los diez países con mayor riqueza y diversidad natural. Sin embargo, son muchos los animales y plantas que están a punto de desaparecer.

Zorro de monte (Cerdocyon thous) Paso Tirante corrientes 07-01-2012



A la memoria de
Juan Carlos Chebez

La República Argentina es uno de los países con mayor diversidad biológica de Sudamérica. Aun más, según un informe presentado por el Fondo Mundial para la Naturaleza, la Argentina se encuentra en el noveno lugar dentro de los diez países con mayor riqueza y diversidad natural. En sus 18 ecoregiones, un nuevo concepto del antiguo bioma, desde la puna norteña hasta el litoral atlántico de Tierra del Fuego, podemos encontrar 1000 especies de aves, unas 300 variedades de mamíferos, 650 de peces, 145 de anfibios, 260 de reptiles, 10 mil especies de plantas y aproximadamente 100 mil especies de invertebrados.
No todas son buenas noticias, hay 529 especies de animales vertebrados –como nosotros, con huesos y sangre– en peligro de extinción y hay listados incompletos pero se consideran unas 280 especies de plantas amenazadas. De hecho tres especies que vivían sólo en nuestro país comprobadamente han desaparecido de la faz de la tierra por la mano del hombre: el guacamayo azul, el chorlo esquimal y el Zorro Lobo de las Islas Malvinas. No obstante los especialistas determinan que podría haber una docena que han desaparecido sólo de nuestro territorio, sin llegar a extinguirse totalmente. Todo esto obliga a no hablar más del panda o el rinoceronte de java y empezar a mirarnos hacia adentro, en los raleados bosques de Chaco y Misiones o en las saqueadas costas de nuestro litoral atlántico.
Los problemas centrales que hoy enfrenta la naturaleza argentina pueden resumirse en cuatro ejes interconectados y en orden de importancia: El primero de ellos es la transformación ambiental, a consecuencia de las explotaciones agropecuaria, forestal, minera y petrolera, la contaminación y las obras de gran impacto. Y es que cuando se destruye un ambiente todo lo que pueda hacerse para salvar a una especie silvestre resulta inútil o muy poco practico. De nada sirve salvar a un animal para confinarlo en un zoo o una estación de recría si luego no hay lugar donde reintroducirlo. En este punto, debemos aclarar que de ninguna manera estamos en contra del desarrollo y del progreso, pero durante demasiado tiempo la Argentina se explotó con una visión especulativa y el concepto “planificación territorial” todavía es una deuda pendiente. En segunda instancia, la introducción de especies exóticas como el ciervo colorado, el castor, los estorninos o las truchas, que compiten en alimento y hábitat con la fauna local, son un grave problema. Como simple ejemplo la provincia de Tierra del Fuego ha sufrido los castores introducidos que destruyen ríos, conejos que transmiten enfermedades y zorros grises traídos del continente que –con la suposición que iban a alimentarse de los conejos– tuvieron la mala idea de comer cualquier otra cosa, sumándose al problema. El ejemplo de Tierra del Fuego, demuestra que el hombre aún no tiene el manual de despiece perfecto de la naturaleza.
La caza, no la “de subsistencia”, necesaria culturalmente y complementaria a la cuota de alimento de muchas poblaciones rurales , sobre todo en el norte argentino, sino a la que se dedica a capturar especies prohibidas o amenazadas bajo la supuesta denominación de “deportiva”, generalmente impulsada por grupos locales para cazadores extranjeros. Esa que, como el tráfico ilícito de vida silvestre, mueven millones de dólares al año, es el tercero de los graves problemas que tienen especies como el yaguareté, las vicuñas el tapir o los cauquenes del sur de la provincia de Buenos Aires. El tráfico de vida silvestre junto con el de drogas y armas se cuenta entre los emprendimientos ilícitos más rentables del mundo, muchas veces los actores involucrados están implicados en todos estos “rubros” tan positivos para toda la humanidad. Algunas víctimas locales de ese comercio son los tucanes, los monos, el cardenal amarillo o la tortuga terrestre común. Pero probablemente el mayor problema sea la ignorancia, la falta de interés o el poco sentido de pertenencia que tiene la mayor parte de la población argentina acerca de la pérdida de la biodiversidad, problema que magnifica los anteriores. ¿Cómo preocuparse por la situación que atraviesan si ni siquiera reconocemos nombres como aguara guazú, curiyú, moitù, ocelote, tatú carreta o guazú pucu? Si ni siquiera se sabe qué son. Se necesita un fuerte trabajo de educación en todos los niveles de enseñanza y desde la televisión pública, que debe difundir la existencia y situación de estas especies, dejando de lado los problemas económicos que implica filmarlas en el terreno. En los porteños urbanos el desconocimiento parecería lógico, si no se tratara de un patrimonio nacional que pertenece a todos y en la población rural, muchas veces la cotidianeidad, la frecuencia de la observación de esa fauna en el pasado y actualmente en la memoria colectiva ocasiona que no se la considere importante, ni significativa. Esa misma cotidianeidad –ya sea física o imaginaria– muchas veces impide confirmar que el animal está despareciendo inexorablemente. Es muy común escuchar decir “aquí hay mucho bicho” a los pobladores locales cuando los estudios científicos determinan reducciones importantes de la población o incluso desaparición de las especies en las provincias. La raíz del conflicto para la fauna es que no se pueden tomar acciones para solucionar un problema del que no hay consciencia.
El lector debe pensar que con los problemas sociales, económicos y políticos que debe enfrentar la Argentina ocuparse de los animalitos puede parecer una cuestión superflua, casi obscenamente trivial. ¿Por qué se debería intentar salvar una especie? ¿En qué afecta que deje de existir el oso hormiguero chaqueño o el águila harpía en Misiones? Tal vez, en apariencia en nada. Pero en el fondo seremos más pobres. Podría hacer la misma pregunta si dejamos de escuchar música, de leer una buena novela o de mirar un cuadro. La gente podría satisfacer sus necesidades básicas sin estas cosas, pero sin duda seríamos más pobres espiritualmente. En principio hay un motivo ético. No tenemos por qué privar a las generaciones futuras, ya no nuestros nietos lejanos en apariencia, sino ahora a nuestros hijos de la presencia de un animal que nos puede dar placer estético, espiritual, científico, turístico y generar mayor riqueza al paisaje. Le aseguro al lector que no es lo mismo internarse en la selva misionera con la curiosidad y excitación de suponer que vamos a ver a un yaguareté, –aunque esto nunca ocurre– que meternos en un bosque de pinos cultivados, “los bosques del silencio” los llaman en Brasil, porque allí no hay pájaros.
La sensación es infinitamente más pobre y triste al saber que hay algo que ya no disfrutaremos desde ningún aspecto. Una visión antropocéntrica extrema –aun siendo nosotros animales– es suponer que no necesitamos de la naturaleza y que sobreviviremos a nuevas transformaciones culturales. Puede ser un concepto equivocado y tal vez fatal.
Es cierto que siempre han desaparecido especies en forma natural, como el ejemplo tradicional de los dinosaurios, pero una cosa es la evolución de la vida, donde determinados organismos no se adaptan a los cambios del ambiente y se extinguen y otra es el exterminio que ocasionamos nosotros. En algunos casos extremos el hombre es el meteorito que desde el siglo XVIII estalló contra la tierra ocasionando la extinción de los dinosaurios, sólo que ahora mucho más lenta y en forma desapercibida. El motivo ecológico de conservación de una especie es irrefutable. Los procesos ecológicos esenciales son todavía desconocidos en ambientes como las selvas de las yungas en el noroeste, el chaco argentino o la misma selva misionera, por mencionar los sitios de nuestros país con mayor biodiversidad y –a la vez– más transformados. Una especie puede ser dispersor de semillas, (tapir, aves), consumidor de otros animales más perjudiciales (anfibios, reptiles) o simplemente indicador de la salud ambiental de los ecosistemas como es el caso de los grandes predadores yaguareté, aguara guazú, águila harpía, por mencionar algunos superpredadores seriamente amenazados. Su desaparición trae consecuencias imposibles de predecir y de medir. Aquel cuento de Ray Bradbury, titulado “El ruido de un trueno” lo narra muy bien. En él, unos cazadores viajan en el tiempo hasta llegar a la prehistoria y sin darse cuenta matan una mariposa prehistórica; debido a ello, cuando vuelven al presente se dan cuenta que el mundo en que se encuentran es totalmente diferente al que conocían en un principio. Eso sucede cotidianamente ante los cambios ambientales, aunque no podamos percibirlo.
Los motivos económicos tal vez sean los más escuchados, ya que todavía prima el utilitarismo en la sociedad de consumo global. Hay especies que nos brindan alimento alternativo y bienes como cueros y posibles productos medicinales. Roedores como la paca, el carpincho, y reptiles como el yacaré y la curiyú nos dan su carne y cuero.Camélidos como las vicuñas y el guanaco tradicionalmente son esquilados para brindarnos su fino vellón de lana. Desde hace más o menos 15 años hay muy buenos intentos en el país de aprovechamiento de la naturaleza silvestre desarrollados por científicos y por institutos de producción como el INTA, la UBA o el CONICET pero aún se encuentran en escala experimental y están sustentados por emprendimientos desesperadamente individuales de científicos, ambientalistas y organizaciones no gubernamentales. Hay que empezar a tener prácticas serias de uso sustentable de los recursos naturales. Requieren de una mirada científica, oficial y sostenida en el tiempo, que marque la diferencia en la producción nacional, brinden beneficios concretos a las comunidades locales y no sean un negocio de unos pocos o expresiones de buenos deseos. Este es el momento político ideal para que esto suceda, ya que está la sensibilidad social y el sentido de nacionalismo adecuado del Estado Nacional.
En cuanto a su política de conservación, en la Argentina existen unas 380 áreas protegidas de diferentes categorías que cubren aproximadamente el 8% del territorio nacional y debe sumarse territorio, ya que aún hay eco-regiones que están subrepresentadas en el Sistema Nacional de Áreas protegidas, como el caso del Litoral Atlántico o el Chaco húmedo.
Seguramente en los próximos años la creación del Parque Nacional La Fidelidad en Chaco y Formosa, y la implementación efectiva de la ley de bosques, cubrirán parte de esta necesidad y brinde refugio a muchas especies amenazadas. La conservación de los ambientes, en un juego de prismas entre el rol de los privados y el espacio público, es la alternativa más efectiva para la conservación de las especies amenazadas de extinción.
Falta mucho por hacer para evitar la extinción de las especies, lo más importante es involucrarse, conocer a nuestra fauna y revalorizar la importancia económica, ecológica, cultural, paisajística, turística y difundir un sentido ético hacia la preservación de toda nuestra naturaleza. Resuenan todavía como una condena la frase profética de Charles Darwin que al ver como se daba caza sin tregua al Zorro Lobo de las Malvinas, expresó una frase que bien podría decirse de muchas de nuestras especies amenazadas: “Antes de que el papel, donde estoy describiendo a esta especie se apolille en el cajón de mi escritorio, la misma, habrá desaparecido de la faz de la Tierra”. Ojalá no se cumpla ninguna otra profecía que hoy pesa sobre el yaguareté, el tatú carreta, la rana del challhuaco o el venado de las pampas, entre otros. De nosotros depende.<

fuente
http://tiempo.infonews.com/notas/todos-quieren-salvar-al-oso-panda-pero-argentina-se-queda-sin-sus-especies#.TwlzFKSgh5g.facebook

El Atí que nos alegró la mañana

Contadas son las ocasiones en las que se cumplen los objetivos propuestos, como es sabido la mayoría de las aves no suelen colaborar mucho en nuestro intento de fotografiarlas, pero en este día en particular cuando estábamos yendo con Roby hacia el Mártires le dije en el auto "Hoy me tengo que volver a casa con buenas fotos del Atí, quiero que uno vuele bien cerca nuestro así me doy el gusto".
Una vez que llegamos a la costa del arroyo observo con mi prismático a dos de estas aves sobrevolando el sector en donde finaliza el camino que se está construyendo, sus vuelos se desarrollaban siempre en la misma zona, sobrevolándola en círculos y arrojándose al agua muy seguidamente, a medida que nos acercábamos al lugar tras 20 minutos de caminata el atí al ver que nos aproximábamos gritó con el objetivo de intimidarnos y luego abandonó el sector pero nosotros nos sentamos en la costa del arroyo dispuestos a esperar a que regrese.
Esto fue lo que escuchamos en esa oportunidad

A la media hora lo tuvimos para nosotros nuevamente y pude cumplir el objetivo propuesto ya que lo pude fotografiar a escasos metros de distancia nuestro ya que se nos regaló, solo me faltó la foto de la zambullida.



Al cambiar la dirección del vuelo metros antes frente nuestro el Atí nos mostró el dorso, y en esta foto se puede observar muy bien el notable diseño del plumaje.
Las cobertoras primarias son negras,las cobertoras menores son grises, el resto de las remeras y cobertoras son blancas; y se alcanza a observar la frente blanca en la cabeza (plumaje no nupcial)



Viraje en vuelo y en dirección a la cámara, pareciera que la cabeza junto al gran pico ayudan también a cambiar la dirección del vuelo acompañando a las timoneras de la cola ya que pude comprobar que antes de virar gira la cabeza hacia el mismo lado.


A punto de pasar sobre nuestras cabezas, mostrando toda la parte inferior de color blanco.


El Atí, o Gaviotín picudo al igual que todos los integrantes del género Sternidae es un ave que pesca zambulléndose desde lo alto, de esta forma atrapa sus presas, y también pude fotografiarlo instantes antes de lanzarse al agua; siempre mantiene el mismo patrón de vuelo sobre una zona determinada, vuela en círculos y de vez en cuando mira hacia abajo tratando de encontrar peces.

Observó algo


Enfocó la presa


Y luego viene la zambullida, pero no me pidan fotos de dicho momento ya que la lentitud del Sigma no sirve para este tipo de fotografías, todos los intentos salieron desenfocados ya que sus f/6,3 no son apropiados para condiciones de poca luz, porque al entrar el ave en zona de sombra cerca del agua los errores de enfoque eran muy frecuentes y de las 30 fotos del instante en que entra al agua todas fueron a parar a la papelera de reciclaje.









Durante el transcurso de una hora habremos contado con Roby unos 40 circuitos sobre el mismo brazo del arroyo, todos ellos eran en sentido horario, aveces se apartaba un poco del circuito pero nunca cambió el sentido de giro.



Luego de mas de 45 minutos reviso el display de la cámara y me di cuenta que había sacado mas de 100 fotos del mismo pájaro, nunca antes habíamos tenido la oportunidad de tenerlo tan cerca y poder observar su comportamiento, les puedo asegurar que solo este Atí nos alegró esa mañana.



Arroyo Mártires-Posadas 10-12-2011