Se fué la fueguera y apareció este Zorzal chalchalero que nos regaló unos instantes de su canto mientras finalizaba la tarde.
La verdad que 3 minutos escuchándolo despejan la mente de cualquiera, me hace recordar a mi tía cuando se sentaba en el patio de su casa a hacer lo mismo que yo hago ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario