Nosotros salimos, nos mojamos, nos embarramos y nos maravillamos con lo que vemos.
Por este medio compartimos nuestras vivencias para que ustedes conozcan, porque " Solo preserva quién conoce"


Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

28 feb. 2017

El último carpintero

El día 22/01/2017 salimos a una nueva pajareada con los amigos Marcelo, Luis y Roby hacia nuestro querido Ombú chico, Corrientes, pero esta vez con la expectativa de la visita de unos amigos, qué invitados por Luis llegaban desde Rosario pasando por Colonia Carlos Pellegrini en una gira de fotografía de aves recorriendo el noreste de la Argentina con muchas ganas de conocer al Carpintero garganta negra, asiduo concurrente del patio de Luicho en su casa. Los amigos Guillermo y Andrés Teran y Federico Galfione fueron los que se acercaron hasta aquí para compartir unos días en el Club Refugio Ombú.
Como es de costumbre, al escucharnos llegar a la casa las aves fueron acercándose y luego de acomodar las cosas salimos hacia el portón a la espera de nuestros invitados, ya allí y conversando con el intendente del lugar vimos acercarse un auto, al llegar nos dimos cuenta que los visitantes estaban llegando. Esto es lo lindo de este hobby, afianzar lazos de amistad con personas con las que compartimos nuestro tiempo libre haciendo lo que mas nos gusta, gracias a la actividad hemos conocido personas excelentes y aunque en algunos casos solo nos vimos una vez, seguimos en contacto y la amistad siguió creciendo y siempre es un placer volver a encontrarnos.
Luego de su llegada guiamos a los amigos hasta la casa, ya en el lugar y antes de que puedan acomodarse el Carpintero apareció y se dejó fotografiar por los viajeros que tanto querían verlo, en este caso fue el Macho quien apareció primero y permitió a Andrés fotografiar al último Carpintero de Argentina que le faltaba conocer.

El grupo en acción


Luego de las fotos y ya con el objetivo cumplido nos sentamos frente al comedero “Mate de por medio”a charlar mientras los Yapú, las Urracas comunes y moradas, el chiricote y el Agutí pasaban a buscar su ración y comenzaron las anécdotas de los viajes y las aves encontradas en el camino.

Viaje salvado...la cara de Andrés lo dice todo,

Andrés apuntando su equipo hacia el carpintero garganta negra.


Después llegó la noche y con el canto del Alilicucu de fondo, Roby comenzó con los preparativos de su tan ansiado Guiso en la olla de hierro, todo fue anécdotas y risas antes durante y después de la cena y todos coincidimos que en que el cocinero se lució, terminada la cena los amigos que habían recorrido un largo camino y con una jornada agotadora a cuestas se fueron a descansar.

Finaliza la jornada, el cielo nos regaló un atardecer espectacular !!!!.
En la primer foto, de izq. a der.: Marcelo Allende, Guillermo Terán, Javier Wioneczak, Federico Galfione, Andrés Terán, Luis Krause, y Roby Genesini.



Guillermo intentando sacar una panorámica del atardecer.



Al día siguiente arrancamos temprano, con el Mate infaltable de la mañana, y mientras Marce llenaba su lista con lo que se había registrado hasta el momento escuchó un canto conocido y nos dijo “escucharon?, Arasarí fajado”, con Roby nos miramos, yo tenía mis dudas, pero al salir al parquizado pasó volando sobre nosotros para posarse en un Eucaliptus, allí la sorpresa de todos ante el primer registro de esa especie para Rincón Ombú chico, el oído afilado del amigo Marcelo no estaba errado, así que pudimos fotografiarlo y luego hicimos una recorrida por los senderos, al volver a la casa escuchamos un “tamborileo” y salimos al patio a ver y ahí estaba la hembra del Carpintero garganta negra para completar otra excelente jornada permitiéndoles a los viajeros el poder obtener fotografías de la pareja de la especie.
Llego el momento de la despedida pues algunos se tenían que volver hasta Rosario esperándoles un largo trecho de regreso a su destino, muy contentos por la jornada que pudimos compartir, y siempre esperando que las aves nos vuelvan a encontrar en alguna “pajareada”, nuevamente otro fin de semana inolvidable y lleno de emociones en este “Paraíso”, que siempre tiene una sorpresa guardada y siempre cumple mostrando a los visitantes esas fantásticas especies que allí habitan.
Las fotografías de los pájaros las dejamos para publicar en futuras entradas; saludos para todos.
Javier Wioneczak