Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

7 jul 2026

Un loro en libertad vale más que 50 palabras en jaula.

Hay algo que disfruto especialmente de esta nueva etapa del blog, volver a abrir carpetas olvidadas y encontrar fotografías que, por algún motivo, nunca llegaron a publicarse.
Hoy aparecieron estos loros habladores, fotografiados durante una escapada familiar a Puerto Iguazú, en el parquizado de las Cabañas San Andrés durante unos días que nos tomamos de descanso en el norte misionero durante el mes de Febrero del 2024. Lo curioso de este viaje es que, estando a pocos kilómetros de algunos de los mejores ambientes para observar aves de Misiones, prácticamente no salí a buscarlas; cruzaba por mi cabeza el levantarme temprano, subirme a mi auto para irme a recorrer la Ruta 101 pero dediqué mi tiempo a la familia, eran los años en que la fotografía había pasado a un segundo plano. Después de casi nueve años de ese largo paréntesis, resulta inevitable preguntarse cuántas oportunidades habrán quedado en el camino.
Pero no tiene mucho sentido mirar hacia atrás porque lo importante es que estamos de regreso, volvimos a caminar sin apuro, a detenernos cuando un canto nos llama la atención y a disfrutar de esos pequeños encuentros que para muchos pasan completamente desapercibidos.
Estos Loros habladores son una de esas especies que no necesitan presentación, con su colorido, sus vuelos ruidosos y su costumbre de hacerse notar, es imposible ignorarlos. Lo que sí necesita seguir repitiéndose es un mensaje que nunca pierde vigencia, el mejor lugar para un loro siempre será el cielo y los árboles, nunca una jaula.
Desde este pequeño rincón de internet seguiremos haciendo lo de siempre, sin estridencias, mostrando la increíble diversidad de aves que nos rodea e intentando contagiar un poco de esa pasión. Tal vez no cambiemos el mundo, pero si conseguimos que alguien deje de ver un ave como una mascota y empiece a verla como parte de la naturaleza que merece ser protegida, el esfuerzo ya habrá dado sus frutos.
Y como Puerto Iguazú siempre guarda alguna sorpresa, en los próximos días les voy a mostrar otra especie de loro que también tuve la suerte de fotografiar en ese mismo lugar.
Saludos para todos y será hasta la próxima !!!




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