Hay lugares que uno vuelve a recorrer con la ilusión de reencontrarse con viejos conocidos, no hablo de personas, sino de esos rincones donde alguna vez apareció un ave inesperada, donde un amanecer regaló una buena fotografía o simplemente donde la naturaleza todavía conservaba algo de su esencia.
Ayer regresé al sector costero del arroyo Mártires después de 8 años; y el golpe fue duro.
Donde antes había vegetación, hoy hay hectáreas cubiertas por paneles solares, donde predominaban los distintos tonos de verde, ahora domina el negro, todo prolijamente despejado, todo al ras, todo en nombre del progreso.
No estoy en contra del desarrollo ni de las energías renovables; lo que cuesta entender es por qué, una vez más, el costo siempre lo paga la naturaleza. Pareciera que planificar para conservar nunca forma parte del proyecto, siempre resulta más sencillo ocupar los pocos ambientes naturales que todavía sobreviven.
Mientras tanto, seguimos promocionando a Misiones como un gran destino para la observación de aves, algo que sin dudas es cierto; pero ese patrimonio no se sostiene únicamente con campañas de promoción ni con hermosas fotografías. Se sostiene conservando los ambientes donde esas aves viven. Sin ellos, tarde o temprano solo quedarán los recuerdos y las imágenes de un tiempo que ya pasó.
Después de tantos años recorriendo estos lugares, las comparaciones son inevitables; no hacen falta estadísticas ni grandes estudios. Basta con volver a caminar por senderos conocidos para comprobar cuánto se ha perdido y a las pruebas me remito.
Ojalá algún día entendamos que el verdadero progreso no consiste en reemplazar cada metro cuadrado de naturaleza por infraestructura, sino en encontrar el equilibrio para que ambas cosas puedan convivir. Porque recuperar un ambiente destruido lleva décadas... cuando es que todavía resulta posible.
Mientras tanto, quienes disfrutamos de la naturaleza seguiremos registrando estas transformaciones. No por nostalgia solamente, sino con la esperanza de que, aunque sea por un momento, alguien se detenga a pensar si realmente este era el único camino posible.
Saludos para todos !!!
Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.
Tus hijos te lo agradecerán.
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Creo que las mejores palabras serían sin comentarios...
ResponderEliminarNo cuidar el medio ambiente es la mejor bandera que se ve cada día más ...
Triste realidad.....y la que pierde es siempre la naturaleza.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo Marcelo. Te lo dice alguien que vive de la ingeniera civil. Siempre es posible preservar el Medio Ambiente, es nuestra reponsabilidad. Es también nuestro deber, tomar posesión de la Creación, pero para el Bien del Mundo Entero
ResponderEliminarSoy Marco. Saludos.
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