Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

11 jul 2026

Un recuerdo que vale más que las fotos....

Hay especies que, además de una fotografía, terminan guardando una época de la vida; para mí, el sietevestidos pampeano es una de ellas.
Recuerdo perfectamente el primer registro en los pastizales de la desembocadura del arroyo Apepú. Eran años en los que cualquier rato libre era una buena excusa para salir con la cámara. Mi hija entraba al colegio a las siete de la mañana y mis clases recién comenzaban a las 11:20, así que el equipo fotográfico viajaba conmigo en la mochila y, en lugar de esperar la hora de entrar a trabajar, me escapaba a recorrer algún lugar cercano.
El Jardín botánico de Posadas, cualquiera de los miradores costeros como el del fondo de la Avenida Jauretche, o el de atrás del Campus del Montoya, La Reserva del Arroyo Itá, el Arroyo Mártires, el Acceso Oeste, o nuestro querido Nemesio Parma que siempre nos regalaba registros muy interesantes.
De esa manera iban rotando los lugares los días Viernes porque en honor a la verdad prefería escaparme a sacar fotos antes que quedarme sin hacer nada en el colegio salvo en aquellos días en los que el clima no estaba a mi favor.
Linda rutina era la del regreso al colegio, porque siempre antes de entrar a clases era el momento del cambio de zapatillas por zapatos y unos minutos de dedicación meticulosa para despegarme los abrojos que quedaban pegados en el pantalón, fieles recordatorios de que la naturaleza siempre encuentra la forma de acompañarte regalándote algo mas que unas cuantas fotos.
También eran los tiempos de "La Pajarada", nuestro grupo de WhatsApp. Allí funcionaba la infalible "Radio Pajarito"; aparecía una especie interesante y las noticias ornitológicas corrían de inmediato para que cada uno, según el tiempo libre que tuviera, pudiera ir a buscarla. Por suerte, aquel sietevestidos permaneció varios días en la zona y todos los amigos tuvieron la oportunidad de fotografiarlo.
Hoy aquel rincón existe todavía, pero no como lo recuerdo yo. Si no me equivoco, en su lugar funciona un astillero. "La Pajarada" también quedó como un hermoso recuerdo de esos años en los que compartir un registro era casi tan lindo como hacerlo.
El sietevestidos, seguramente, seguirá recorriendo algún pastizal que haya logrado sobrevivir. Ojalá vuelva a cruzarse en nuestro camino y nos regale, una vez más, la mejor de las excusas para salir a pajarear.
Hoy les comparto estas fotos que sacó Roby allá por el 2017, en Nemesio, en la boca del Arroyo Apepú, imágenes que rescatan no solo a un lindo Sietevestidos pampeano, sino también un pedacito de aquellos años en los que cualquier rato libre alcanzaba para salir a pajarear y volver con la memoria llena de buenos momentos.


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