Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

1 jun 2026

Embalsamado y pegado con poxiran a la rama

El pájaro que parecía pegado con Poxirán.
Vamos a darle un poco de contexto al motivo del título y a la primer frase de esta entrada. Ayer a últimas horas de la tarde nico me manda un mensaje por whatsapp diciéndome "Allende, revisá tu correo..... te pasé tres fotos, fijáte que te parece para el blog y contáme, —Ese estaba embalsamado y pegado con Poxirán a la rama... La sentencia de Nico me hizo reír apenas vi las fotos. Y es que cualquiera que haya pasado horas caminando el monte misionero buscando un yasiyateré chico sabe que la explicación parecía más lógica que la realidad. Porque el yasiyateré chico no es un ave, o al menos no se comporta como una; es una sombra con plumas, es un susurro.

Un movimiento fugaz entre las ramas que uno alcanza a ver apenas un segundo antes de que desaparezca para volver a convertirse en monte. Por eso, encontrarse con uno despejado, quieto y fotografiable como el que registró Nico es casi un acontecimiento extraordinario. Mientras miraba las imágenes me acordé inevitablemente de aquellas salidas a la desembocadura del arroyo Garupá, en la zona de las viejas vías del tren; un rincón extraño de la ciudad, donde el monte intenta recuperar terreno entre hierros oxidados, barrancas y senderos poco transitados. Un lugar que además carga con cierta fama complicada. Más de una vez escuchamos historias de contrabando y movimientos raros por la zona. De hecho, todavía recuerdo una mañana en la que nos cruzamos con una patrulla policial. La sorpresa fue mutua. Ellos seguramente esperaban encontrarse con cualquier cosa menos con un grupo de tipos vestidos de camuflado, cargando teleobjetivos enormes y caminando despacio mirando para arriba. Nosotros, por nuestra parte, tampoco esperábamos encontrarnos con ellos. Después de las explicaciones correspondientes, cada uno siguió su camino convencido de que los otros eran bastante raros. Y en medio de esos recorridos aparecía, de vez en cuando, el verdadero fantasma del lugar, el yasiyateré. Su nombre no es casual, en la cultura guaraní, Yasí Yateré es uno de los personajes más conocidos de la mitología regional, es un pequeño ser del monte asociado a los silbidos misteriosos de la siesta, protector y a la vez travieso, capaz de aparecer y desaparecer entre la vegetación. Con semejante leyenda detrás, resulta imposible no establecer una relación con este diminuto habitante de la selva. Porque cuando uno intenta observarlo entiende perfectamente cómo nacieron ciertas historias.

Está ahí... pero no está.
Lo escuchás antes de verlo.
Lo intuís antes de encontrarlo.
Y cuando finalmente creés haberlo localizado, desaparece sin dejar más evidencia que una duda.
Quizás por eso cada fotografía de esta especie tiene algo de conquista y algo de milagro.
Y estas tres imágenes de Nico son precisamente eso: el registro de uno de los habitantes más esquivos, misteriosos y mágicos del monte misionero.
Aunque sigo sospechando que, por las dudas, algo de Poxirán había en esa rama...
Y si llegaron hasta acá, muchas gracias por acompañarnos una vez más en estas historias de monte, aves y aventuras. Como siempre, los invito a dejar un comentario contando sus propias experiencias con el yasiyateré chico. ¿Lo vieron alguna vez? ¿Lograron fotografiarlo? ¿O forman parte del numeroso grupo de observadores que solamente escuchó su canto, vió un movimiento extraño entre las ramas y terminó convencido de que el bicho desapareció usando magia guaraní? Los leo en los comentarios. Así, entre todos, intentamos resolver de una vez por todas si el yasiyateré de las fotos que mostré existe de verdad... o si Nico tenía razón y alguno anda pegándolos con Poxirán a las ramas.

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