Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

26 ago 2026

El Gavilán y su tercer párpado

Dos fotos de un gavilán planeador que fotografié la última vez que fui a Cambyretá. ¡La pucha, che, ya pasaron siete años! Y uno mira estas fotos, recuerda aquellos caminos, aquellos pastizales y tantas horas caminando y esperando que apareciera algún bicho interesante, y la verdad es que se extraña mucho el lugar. Hay sitios que, por más que pase el tiempo, quedan guardados en algún rincón de la memoria y alcanzan un par de fotos para que vuelvan de golpe todos esos recuerdos.
El gavilán planeador es un especialista de los pastizales y una de las cosas que más llama la atención cuando uno tiene la oportunidad de observarlo es su particular manera de buscar alimento. En lugar de mantenerse permanentemente a gran altura, suele realizar vuelos rasantes, planeando a baja altura sobre el pastizal, recorriendo grandes extensiones mientras busca alguna presa que delate su presencia entre la vegetación. Ese vuelo bajo, tranquilo y aparentemente despreocupado tiene, en realidad, mucho de estrategia: avanzar lentamente sobre el terreno, aprovechando su capacidad para detectar desde el aire pequeños animales que pueden convertirse en alimento, y reaccionar rápidamente cuando aparece una oportunidad.
Y después está mi particular suerte fotográfica, esa que parece acompañarme desde hace años y que consiste en conseguir aves justo cuando tienen la membrana nictitante en funcionamiento. Esta vez le tocó el turno al gavilán. Uno prepara el encuadre, espera ese instante en que todo parece estar perfecto y, cuando finalmente revisa la foto, descubre que el protagonista decidió cerrar parcialmente ese tercer párpado justo delante de la cámara. Podría decir que es mala suerte, pero a esta altura ya parece una tradición personal.
La membrana nictitante, conocida también como tercer párpado, es una estructura transparente o semitransparente que poseen las aves y que cumple una función muy importante para proteger y mantener en buenas condiciones el ojo. A diferencia de nuestros párpados, puede desplazarse sobre la superficie ocular y, en muchas especies, permite proteger el ojo sin bloquear completamente la visión. Resulta especialmente útil durante situaciones en las que el ojo necesita protección, por ejemplo frente al viento, el polvo, el agua o durante determinadas actividades como el vuelo y la alimentación. En una fotografía tomada justo en el instante adecuado, ese mecanismo perfectamente natural puede convertirse, para nosotros los fotógrafos, en ese pequeño detalle que aparece de golpe y nos recuerda que el ave no está posando para la cámara: simplemente está haciendo su vida. Pueden observar lo que les comenté recién comparando el ojo de la primer foto con el de la segunda.
Y quizás eso sea justamente lo más lindo de estas fotos. Siete años después, ya no recuerdo solamente al gavilán planeando sobre aquellos pastizales de Cambyretá; también recuerdo todo lo que había alrededor, las salidas, los amigos, las caminatas y esa sensación tan particular de estar en un lugar donde cualquier vuelta de cabeza podía terminar en un encuentro inesperado. Las fotos quedan, el tiempo pasa y los lugares cambian, pero algunas imágenes tienen esa extraña capacidad de abrir nuevamente la puerta de un recuerdo que creíamos guardado hace mucho tiempo.

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