Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

18 ago 2026

El birro del Teyú Cuaré

Después de varios días con el blog medio en silencio, volvemos a la carga. Y qué mejor manera de hacerlo que retomando una historia que había quedado a mitad de camino.
Hoy va la segunda publicación del Birro del Teyú Cuaré, aquel registro novedoso que apareció durante una mañana del 18 de marzo de 2017; ese día hicimos algo que hasta entonces no habíamos hecho en este parque provincial, dejamos de mirar el Teyú Cuaré solamente desde arriba y encaramos hacia la parte baja del parque, buscando la costa del Paraná.
Y claro… todo muy lindo mientras uno baja.
Porque como dice el viejo refrán, si primero bajaste, después tendrás que subir.
Y nosotros bajamos.. bajamos bastante.
El problema fue el pequeño detalle de que, después de disfrutar del río, del paisaje y del Paraguay ahí nomás, enfrente, había que volver a subir todo lo que habíamos bajado.
Para cuando llegamos nuevamente a la parte alta, nuestras piernitas ya habían presentado formalmente la renuncia.
Pero valió la pena.
El Teyú Cuaré tiene esa particularidad de que cada cambio de nivel parece descubrirte un parque diferente. Arriba están los grandes miradores, las paredes de arenisca y esas vistas abiertas sobre el Paraná; abajo aparece otra intimidad, otra relación con el río y con la selva. Es un lugar donde el paisaje cambia constantemente con apenas unos metros de recorrido.
Y hay algo que siempre me llamó particularmente la atención de este rincón de Misiones porque no hace falta recorrer cientos de kilómetros para sentir que uno se metió en un lugar completamente distinto. En esas apenas 78 hectáreas protegidas se mezclan selva, paredones de arenisca, barrancas, río, historia y una flora particularmente interesante. De hecho, los estudios botánicos encontraron una riqueza extraordinaria de plantas para un área tan pequeña, con especies muy particulares de esta zona.
Pero aquel 18 de marzo nosotros no estábamos pensando en geología, botánica ni en ninguna otra cosa demasiado académica, estábamos buscando pájaros.
Y encontramos al Birro del Teyú Cuaré, en esa ocasión un Lifer, una nuea especie registrada para el blog.
Hoy vuelven dos fotos de aquel individuo, acompañadas por una tercera que, para mí, tiene casi tanta importancia como las del protagonista, tres fotógrafos en acción, cámara en mano, con el Paraná abajo y Paraguay del otro lado, Willy, y el mandril Lugo tapando a Luicho Krause.
Porque las fotos de aves cuentan una parte de la historia, las otras fotos cuentan cómo fue llegar hasta ellas, y después de varios años, uno descubre que esas imágenes de los que estaban detrás de la cámara terminan siendo tan importantes como las de los pájaros.
Especialmente cuando uno recuerda que, después de esa sesión, todavía quedaba el pequeño detalle de volver arriba para almorzar.
Y ahí sí… el Birro ya había volado, pero nosotros no podíamos ni levantar las patas.
Tres fotos de aquel día.
Dos de un pájaro.
Y una de tres tipos haciendo lo que más les gustaba hacer por aquellos años; caminar, buscar, fotografiar y, cuando se podía, parar un rato a recuperar el aire.
Porque en Teyú Cuaré, a veces, para encontrar un pájaro primero hay que bajar… y después pagar la deuda con las piernas.
Marcelo Allende/Aves del NEA


Encuentren al Birro en esta foto =).