Tres fotos de una Gallineta que también fue víctima de esos cambios de nombres que aparecen cada tanto y que, para quienes tenemos un blog con años de fotografías acumuladas, significan bastante más trabajo del que parece. Durante mucho tiempo la conocimos como Gallineta común, pero hoy debemos llamarla Gallineta pico pintado, así que mientras ella sigue haciendo tranquilamente su vida entre la vegetación de la Reserva del Arroyo Itá, si es que se quedó por ahí porque les confieso que yo nunca mas volví a ir, a mi me toca volver sobre las publicaciones viejas, corregir nombres, actualizar etiquetas y tratar de poner un poco de orden en todos estos años de actividad.
Pero más allá del trabajo extra que me toca ahora, estas fotos me traen muy lindos recuerdos de aquellos años en los que, aunque la actividad del grupo ya estaba funcionando a un ritmo bastante menor que en sus mejores épocas, todavía manteníamos intacta una de las cosas que para mí siempre fueron fundamentales en esto de salir a buscar aves: cuando aparecía algo nuevo, había que compartirlo con los amigos. Nunca fui demasiado amigo de guardarme una observación o una especie interesante para uno solo, porque buena parte de la gracia de esta actividad está justamente en avisar, compartir la información y darle a otro la posibilidad de disfrutar también del encuentro; pero desgrciadamente no todos actuaban de la misma manera. Y con esta Gallineta no pasó demasiado tiempo hasta que Roby se acercara hasta la Reserva del Arroyo Itá para intentar fotografiarla, creo que en menos de media hora ya estaba tomando mate conmigo; aprovechando que por aquellos días había aparecido por Posadas y representaba una especie nueva para nuestros registros.
Por aquellos tiempos todavía estaba en actividad en la escuela y tuve la suerte —o la desgracia, según se mire— de tener una simpática directora que jamás consiguió acomodarme los horarios como yo pretendía. Así que había días en los que me encontraba con ese maravilloso intervalo escolar de tres horas, desde las 8:20 hasta las 11:20, que en mi opinión no tenía demasiado sentido desperdiciar sentado esperando que pasara el tiempo. Si uno puede estar haciendo algo mucho más productivo, ¿para qué quedarse en la escuela? 😄 Y como por esas casualidades de la vida había otro individuo con bastante tiempo libre, que además compartía la misma enfermedad de andar buscando bichos con una cámara en la mano, la solución era bastante sencilla: salir de la escuela y encontrarse con Roby para ir a sacar fotos. Ese día, justamente, fue uno de esos días.
Las tres fotografías que acompañan esta entrada son de aquella época y, como tantas otras que fueron quedando en el archivo, nunca habían pasado por una edición definitiva. Permanecieron ahí, esperando pacientemente su turno, hasta que llegó este regreso al blog y decidí que ya era hora de sacarlas del cajón. Eso sí, la alegría de recuperar fotos viejas viene acompañada por la inevitable factura: ahora, además de editar las imágenes, tengo que revisar publicaciones anteriores, corregir los nombres de las especies y actualizar etiquetas para que el blog vaya quedando acorde con la nomenclatura que utilizamos actualmente. Un trabajo extra que no estaba en los planes, pero que también forma parte de esta especie de viaje al pasado que emprendí al volver a poner en marcha todo esto.
Y así aparece nuevamente la Gallineta pico pintado, antes Gallineta común, como una pequeña excusa para recordar aquellos años, las salidas improvisadas, los amigos, los avisos de una especie nueva y esas escapadas desde la escuela que, vistas desde hoy, quizás fueron bastante más productivas de lo que habría sido quedarme mirando el reloj hasta las 11:20. Al final, algunas fotografías necesitan años para encontrar su momento; estas esperaron bastante, pero finalmente hoy les toca salir de archivo y ver la luz.
Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.
Tus hijos te lo agradecerán.


