Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

31 ago 2026

Catita chirirí: dos fotos, una sola mañana

Hoy toca desempolvar dos fotos que tienen un valor especial, no porque sean las mejores tomas que haya conseguido de una especie —de hecho, son las únicas dos que tengo— sino porque representan mi primer encuentro fotográfico con la Catita chirirí, un lorito que ya tiene su lugar en el blog gracias a registros anteriores, pero que recién pude sumar a mi propia colección durante unas vacaciones familiares en Iguazú, allá por 2024. Nos alojamos en las Cabañas San Andrés y, como suele pasar en estos viajes en los que uno intenta equilibrar la familia con esa costumbre de andar mirando para arriba, tuve la suerte de encontrarme con ellas una mañana. Fue una de esas apariciones que duran poco, apenas lo suficiente para intentar sacar alguna foto antes de que el movimiento de la gente, el ruido o simplemente el capricho del ave hagan que desaparezca entre la vegetación.
Y así quedaron estas dos, las únicas fotos que pude hacerles aquella mañana. No hubo segunda oportunidad, ni otra jornada para buscarlas, ni mucho menos una colección de veinte o treinta imágenes entre las que elegir la mejor. Fueron las que salieron y punto, y quizás por eso mismo hoy tienen un valor especial. Con el tiempo uno aprende que en esto de fotografiar aves no siempre se trata de volver con una tarjeta llena de fotos perfectas; muchas veces alcanza con haber estado en el lugar correcto, en el momento justo, y haber conseguido aunque sea un par de recuerdos que permitan decir “yo también la vi”.
El registro anterior que aparece en el blog corresponde a Luis Krause, de 2017, obtenido durante uno de esos varios viajes que Luis pudo hacer recorriendo distintos rincones del país, siempre con la cámara a cuestas y atento a esas especies que para nosotros, los que vivimos por estos pagos, muchas veces aparecen solamente cuando tenemos la suerte de salir a buscarlas. Su foto quedó como antecedente de la especie en el blog durante todos estos años, hasta que finalmente pude aportar mis propias imágenes.
La Catita chirirí es de esos loritos que uno puede tener bastante presentes en la lista de especies de la región y, sin embargo, convertirse en una cuenta pendiente cuando se trata de fotografiarla. En mi caso, particularmente, hay una deuda que sigue sin saldarse: nunca pude verla en Posadas, al menos yo. Y eso siempre me resulta curioso, porque uno termina recorriendo lugares bastante más lejanos para encontrar determinadas especies mientras algunas que potencialmente podrían aparecer relativamente cerca siguen sin concedernos una sola oportunidad. Quizás algún día se dé, porque con las aves nunca conviene cerrar una historia demasiado pronto.
Por ahora me quedo con estas dos fotos de aquella mañana de vacaciones en Iguazú. Dos imágenes nada más, pero suficientes para sumar una especie más a la colección y, sobre todo, para recuperar un recuerdo de un viaje familiar que ya quedó varios años atrás. Porque al final, después de tanto tiempo, también de eso se trata este archivo: de guardar aves, pero también guardar momentos.

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