Registro nuevo de hace apenas unos días, novedoso para el barrio y para esta nueva etapa de mis caminatas cotidianas. Como suelo hacer, voy alternando los lugares por donde salgo a caminar y esta vez opté por comenzar a recorrer la Costanera del Arroyo Mártires, acá nomás, en mi barrio.
Se trata de un tramo de casi dos kilómetros de longitud que bordea el arroyo, con sectores de pastizales, descampados y un pequeño mogote de selva ribereña de unos 200 metros de extensión, aislado de las edificaciones que lo rodean. Un paisaje que, visto desde afuera, quizás no llame demasiado la atención, pero que cuando uno empieza a caminarlo con un poco de paciencia y los ojos bien abiertos, demuestra que todavía guarda unas cuantas sorpresas.
Les dejo hoy estas dos fotos de una Gallineta negruzca que pude disfrutar y fotografiar desde el puente que cruza el arroyo a la altura de la calle 136. Una especie más para la lista y otra linda excusa para detener la caminata, colgarse la cámara al hombro y olvidarse por un rato de que uno había salido a hacer ejercicio.
Este lugar se está convirtiendo en el destino habitual de mis caminatas diarias, incorporando la fotografía de aves a la rutina. Y la verdad es que la combinación viene funcionando muy bien. Uno sale a mover las piernas, a tomar aire y despejar la cabeza, pero si encima aparecen aves para observar y fotografiar, mucho mejor. ¡Qué más se puede pedir!!!!!.
Llevo apenas tres recorridas durante esta semana y ya tengo registradas 105 especies. Nada mal para un lugar que tengo prácticamente a la vuelta de casa y que, hasta hace poco, no formaba parte de mis recorridos habituales. Por supuesto, esto recién empieza y habrá que seguir caminando, prestando atención a los movimientos entre los pastizales, revisando las orillas del arroyo y mirando de vez en cuando hacia ese pequeño manchón de selva que todavía resiste entre tanta edificación.
A veces nos acostumbramos a pensar que para encontrar buena variedad de aves hay que preparar el equipo, cargar combustible y salir a recorrer kilómetros. Y sí, esos viajes tienen su encanto, pero cada tanto viene bien recordar que también podemos descubrir cosas interesantes muy cerca de casa.
Por ahora, la Costanera del Mártires ya se ganó un lugar en mi rutina. Veremos cuántas sorpresas más me esperan por acá. ¡Parece que voy a tener entretenimiento para rato!
Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.
Tus hijos te lo agradecerán.

