Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

4 oct 2026

Un pequeño acróbata del pastizal

Hoy salí para el Arroyo Mártires con una idea bastante concreta en la cabeza, aprovechar la siesta para meterme un rato entre los pastizales y tratar de fotografiar algunas de esas especies que por estos días vienen dando vueltas por la zona. Capuchinos, corbatitas, cachilos y alguna otra de esas pequeñas aves que obligan a andar con los ojos bien abiertos porque muchas veces están ahí mismo, a pocos metros, pero uno las descubre recién cuando se mueven.
Y la verdad es que la salida terminó rindiendo mucho más de lo que esperaba. Fueron nada menos que unas 108 especies observadas y, además, varias buenas fotos de aves de pastizal, justamente el objetivo con el que había salido de casa. De esas jornadas en las que uno vuelve pensando que, bueno... hoy la tarjeta de memoria trabajó bastante más que uno.
Pero entre tanta búsqueda apareció también este muchacho, un Volatinero macho juvenil que decidió hacer de las suyas prácticamente al borde de la vereda. Y cuando digo hacer de las suyas es porque el tipo no estaba precisamente interesado en quedarse quietito para la foto. Se elevaba desde la percha con esos vuelos cortos y característicos, dando uno de esos pequeños saltos verticales que parecen más una demostración de entusiasmo que una necesidad real de desplazarse, para volver a caer casi en el mismo lugar y empezar nuevamente mientras vocaliza en el medio de la pirueta.
Lo curioso es que, aunque al Volatinero lo había visto unas cuantas veces, nunca había conseguido fotografiarlo haciendo justamente ese vuelo. Esta vez, por suerte, estaba bastante cerca y me dio el tiempo suficiente para intentar seguirlo con la cámara. No es precisamente de esos pájaros que avisan "ahora vuelo" y esperan a que uno acomode el encuadre, así que cuando aparece la oportunidad hay que aprovecharla como venga.
Y así terminé llevándome estas tres fotos, que quizás no estaban entre las que había salido a buscar, pero que tienen para mí un gustito especial. Porque una cosa es observar al Volatinero haciendo ese pequeño despliegue aéreo y otra bastante distinta es conseguir congelar alguno de esos instantes.
Al final, entre capuchinos, corbatitas, cachilos y unas cuantas especies más, el Arroyo Mártires volvió a demostrar que no hace falta ir demasiado lejos para encontrarse con una buena cantidad de aves. A veces alcanza con caminar un rato por un lugar conocido, mirar un poco más de lo habitual y dejar que sean ellas las que decidan qué foto nos vamos a llevar de vuelta. Ah, y me olvidaba, hoy también pude fotografiar por primera vez a la hembra de esta especie. En la última foto podrán ver la diferencia de la coloración del plumaje.