Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

16 sept 2026

A veces alcanza con salir a despedir a la familia

Las fotos de hoy son nuevitas nuevitas… de ayer nomás, obtenidas durante la siesta en mi propia casa; y esto viene a demostrar, una vez más, que no siempre hace falta cargar la mochila, preparar una vianda, recorrer unos cuantos kilómetros y terminar con las piernas pidiendo auxilio para conseguir un buen registro de aves. A veces alcanza con salir a despedir a la familia y mirar un poquito lo que tenemos alrededor.
Ayer, mientras despedía a mi hija y a mi yerno, veo que sobre el cable que pasa por la vereda del frente había un taguató posado, bastante tranquilo, como si también estuviera disfrutando de la siesta. Y claro, uno podrá estar jubilado, podrá tener otras cosas en la cabeza, pero cuando aparece un ave así, justo enfrente de casa, la conversación familiar pasa automáticamente a un segundo plano. No porque uno quiera dejar de escuchar a la hija, por supuesto… sino porque ya sabemos cómo funciona esto de la fotografía de aves; el ojo se va para un lado, la cabeza empieza a calcular distancias y el fotógrafo que llevamos adentro comienza a hacer cuentas.
"Ojalá me dé tiempo para buscar la cámara y sacarle unas buenas fotos" les dije, mientras seguíamos charlando.
Y esta vez, por suerte, el tiempo alcanzó. El taguató se quedó ahí, sin apuro, esperando vaya uno a saber qué cosa, mientras yo entraba a buscar la cámara. Cuando volví, todavía estaba en el cable, dispuesto a regalarme un rato de fotografía. Y no solamente se quedó, sino que me permitió conseguir, creo yo, una excelente serie de fotos, con un lindo acercamiento que me dejó más que conforme. De esas oportunidades que aparecen de repente, sin avisar, y que uno agradece haber sabido aprovechar.
Porque esa es otra de las cosas lindas que tiene la fotografía de aves, no siempre se trata de salir a buscar una especie determinada, de organizar una excursión o de llegar a un lugar conocido con la esperanza de encontrar algo interesante. Muchas veces las mejores oportunidades aparecen cuando uno menos las espera; un ave que cruza el patio, un visitante inesperado en el jardín, un pájaro posado en el cable de la vereda, como en este caso, un taguató que decidió hacer una pausa frente a mi casa justo cuando yo estaba despidiendo a la familia. Y si uno tiene la cámara a mano, mejor todavía.
Así que ya saben, la próxima vez que salgan a despedir a la familia, a sacar la basura, a regar las plantas o simplemente a tomar un poco de aire, miren hacia arriba. Nunca se sabe, capaz que en el cable o en el árbol de enfrente hay algo esperando que alguien lo descubra; y si además tienen la cámara a mano, mucho mejor.



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