Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

2 nov 2026

Acercarse sin moverse, el secreto está en esperar.

Hoy volvemos a compartir algunas fotografías de aves de la Costanera del Arroyo Mártires, en esta oportunidad con tres imágenes de un macho de Corbatita dominó (Sporophila collaris) que pude fotografiar el pasado 4 de Octubre en el sector de la desembocadura. Fue una jornada de bastante actividad de aves en este lugar, de la que ya fui compartiendo algunos registros en entradas anteriores y que seguramente todavía me dará material para varias publicaciones más.
La fotografía de aves tiene muchas cuestiones que uno va aprendiendo con los años, algunas a fuerza de práctica y otras después de haber cometido unos cuantos errores, que dicho sea de paso tampoco fueron pocos. Una de las cosas que considero fundamentales es aprender a tener paciencia y no andar caminando detrás de cada pájaro que aparece, tratando de acercarse a las apuradas para conseguir una foto. Muchas veces conviene hacer exactamente lo contrario.
Buscar un sitio apropiado, prestar atención a la dirección de la luz, elegir un fondo que acompañe y, una vez encontrado el lugar, sentarse tranquilamente a esperar. Parece sencillo, pero cuesta bastante cuando uno está acostumbrado a recorrer kilómetros buscando aves y cada movimiento entre los pastizales despierta la curiosidad y las ganas de ir a ver qué aparece.
Sin embargo, cuando encontramos un buen sector de actividad y las condiciones nos favorecen, quedarnos quietos puede dar mejores resultados que cualquier intento de aproximación. Las aves continúan con sus movimientos habituales, se acostumbran a nuestra presencia y, tarde o temprano, algunas terminan acercándose mucho más de lo que hubiéramos conseguido caminando detrás de ellas.
Y acá viene uno de los mejores consejos que puedo compartir después de tantos años detrás del visor de una cámara; no hay lente que pueda compensar completamente la distancia excesiva al sujeto. Podemos tener los mejores objetivos del mercado, multiplicadores y cámaras de última generación, pero un ave fotografiada cerca siempre tendrá una ventaja enorme a la hora de obtener una imagen con buenos detalles y calidad final. La cercanía es un factor que ningún equipo puede fabricar.
Así que ya saben, la próxima vez que salgan a fotografiar aves no se desesperen por caminar detrás de cada una que vean. A veces alcanza con encontrar un buen lugar, acomodarse, tener la luz a favor y esperar. El fotógrafo pone la paciencia y los modelos emplumados, si tienen ganas, se encargan del resto.
Estas tres fotografías del Corbatita dominó son justamente el resultado de esos momentos en los que uno decide dejar de caminar y esperar que la naturaleza se acerque un poquito.