Pasaron varios años desde la última vez que le dedicamos un espacio exclusivo en el blog a la Saracura (Aramides saracura). No es un olvido casual; los que recorremos el monte sabemos perfectamente que este esquivo rálido prefiere ser escuchado antes que visto, convirtiendo cada encuentro en un verdadero premio a la paciencia... o a la pura suerte.
A diferencia de sus parientes cercanos como el Ipacaá, o el chiricote que suelen mostrarse más confiados en los descampados, la Saracura es un auténtico fantasma de la selva misionera. Mientras que a otros miembros de su familia los podemos observar caminando pausados o buscando alimento con cierta tranquilidad, con ella la historia es otra; siempre que asoma la cabeza por el borde del monte, lo hace a toda velocidad.
Confieso que, en lo personal, nunca logré verla caminando con calma; siempre me regala apenas unos frenéticos segundos antes de desaparecer corriendo entre la densa vegetación baja; salvo la única vez que gracias a estar escondido en un hide en la Chacra Mariposa la primera vez que anduve por ahí pude fotografiarla bien.
Por esa razón, lograr una fotografía nítida de esta especie es un desafío enorme; son instantes contados en los que hay que configurar la cámara, hacer foco y disparar antes de que se esfume.
Por suerte, algunos amigos tienen un duende especial para estas cosas y una dosis extra de fortuna.
Hoy tengo el enorme placer de compartir dos lindos registros logrados por Luis Krause, quien logró congelar a este veloz habitante en su entorno natural con una buena claridad.
Como se puede apreciar perfectamente en sus imágenes, la Saracura se distingue por su elegante vientre plomizo, su garganta blancuzca y ese dorso pardo acanelado con tintes olivas que la ayuda a mimetizarse de forma perfecta con el follaje del suelo de nuestra selva.
Muchas gracias a Luis por compartir este material que nos ayuda a enriquecer el archivo del blog y a mantener viva la fascinación por las aves de nuestro NEA. Y ustedes, ¿tuvieron más suerte que yo? ¿Lograron verla caminar alguna vez o también la conocen solo "de carrera"? ¡Los leo en los comentarios!
Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.
Tus hijos te lo agradecerán.
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