Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

20 oct 2026

Perico - Psittacara chloropterus, de Souancé, C, 1856 Hispaniolan Parakeet

Bueno...... Hoy tres fotos de una especie endémica que tuve la suerte de fotografiar en Punta Cana, República Dominicana. Y digo que tuve suerte porque el encuentro fue de pura casualidad. Estos loros estaban alimentándose muy silenciosamente, tanto que ni me había dado cuenta de su presencia. Recién levanté la cabeza cuando empecé a notar que caían encima mío algunos cortes de brotes y tallos de la vegetación, mientras yo estaba entretenido fotografiando otra cosa. ¡Miren ustedes! Resulta que tenía compañía arriba y ni enterado estaba. Por suerte, alcancé a hacer estas tres fotos que hoy comparto en el blog.
Se trata de la Aratinga de La Española (Psittacara chloropterus), un loro de la familia Psittacidae propio de la isla La Española, territorio que comparten la República Dominicana y Haití. Es decir, una especie endémica de esa isla, aunque también existen poblaciones introducidas en otros lugares del Caribe.
Como ocurre con muchas especies del género Amazona, predomina el color verde en su plumaje, pero si uno se detiene a observarla aparecen varios detalles que ayudan a reconocerla. Tiene la frente blanca, zonas azuladas en las alas y alrededor de las mejillas, una mancha rojiza bordó en el vientre y plumas rojas en la cola. Mide aproximadamente entre 28 y 31 centímetros, así que estamos hablando de un loro de tamaño mediano, de aspecto bastante compacto y con una combinación de colores que vale la pena mirar con atención.
Habita distintos ambientes arbolados, desde bosques húmedos y montanos hasta zonas más secas con palmeras y áreas rurales. También puede acercarse a los cultivos e incluso utilizar espacios verdes de ambientes urbanos. Su alimentación incluye frutos, semillas y otras partes vegetales, por lo que no resulta extraño que estos ejemplares estuvieran aprovechando los brotes tiernos de algún árbol mientras yo, abajo, seguía concentrado en mis fotografías sin sospechar que tenía a estos vecinos trabajando sobre mi cabeza.
Cuando los vi, enseguida me llamó la atención el tremendo parecido que tienen con nuestro Calancate ala roja (Psittacara leucophthalmus), ese que tenemos por acá en Misiones. A primera vista parecen especies fotocopiadas, con tantas similitudes en su aspecto que cuesta no pensar en nuestro loro de casa. Pero cuando levantaron vuelo y empezaron a vocalizar, pude notar una de las principales diferencias: el canto de estos loros de La Española es más agudo. En ese momento anoté Psittacara en mi libretita de campo, y por lo visto no le erré demasiado con la primera impresión, aunque después tocara confirmar la identidad de estos visitantes caribeños.

Pero no todo es color verde en la historia de esta especie. La Cotorra de La Española está catalogada como Vulnerable a nivel mundial por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Su población ha sufrido una disminución importante y se estima que quedan entre 6.000 y 15.000 individuos adultos, aunque todavía existen incertidumbres sobre el tamaño real de la población y su evolución.
Entre sus principales amenazas se encuentran la pérdida y degradación del hábitat, la captura de ejemplares para mantenerlos en cautiverio y la persecución directa. Como sucede con tantos loros, su capacidad para adaptarse a ciertos ambientes modificados por el ser humano no significa que tenga asegurado el futuro. La presión sobre los bosques y la extracción de ejemplares de la naturaleza pueden terminar pasando factura, incluso a una especie que todavía puede observarse en distintos lugares de su área de distribución.
Por eso es importante conservar los ambientes naturales que todavía le sirven de refugio, controlar la captura y el comercio ilegal y evitar que la tenencia de aves silvestres siga alimentando la extracción de individuos de sus poblaciones naturales. En Haití, donde antes era abundante, ahora es más restringida con reductos en el Macizo de la Selle y el Macizo de la Hotte. Ahora se registra relativamente poco en tierras bajas, y bandadas de > 50 individuos son inusuales en cualquier lugar, aunque ocasionalmente se encuentran números mayores en descansos comunales.

Y así fue como, sin salir a buscarla ni imaginar que podía encontrarla, terminé sumando una nueva especie a las páginas de Aves del NEA. Tres fotos, un encuentro inesperado y otra de esas pequeñas historias que nos recuerdan que, cuando estamos en contacto con la naturaleza, conviene mirar también hacia arriba. ¡Nunca se sabe quién puede estar comiendo sobre nuestras cabezas.
Mapa de distribución en La Isla La Española
Copyright de los mapas Copyright-Ebird (www.ebird.org)





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