Muchas especies de aves se encuentran en grave peligro de extinción en todo el Planeta, debido a la reducción de sus habitats y al tráfico y tenencia como mascotas.
No las captures disfruta de observarlas en libertad, cuida, preserva, respeta la naturaleza, planta un árbol.
Tus hijos te lo agradecerán.

29 sept 2026

Una Calandria del Caribe

Después del primer registro que publiqué en el blog, allá por 2017, cuando tuve la oportunidad de fotografiarlo durante un viaje a Varadero, Cuba, vuelvo a encontrarme con el Sinsonte común, lejos de casa pero nuevamente en el Caribe, durante nuestra estadía en Punta Cana, República Dominicana.
Y si uno viene de Argentina y está acostumbrado a encontrarse con nuestras calandrias, este pájaro tiene algo de “conocido” desde el primer momento. El tamaño, la forma alargada del cuerpo, la cola larga, las patas, la costumbre de andar por el suelo y luego buscar una posición bien visible para cantar... todo hace pensar inmediatamente en una calandria. Incluso el comportamiento tiene muchas coincidencias. Pero cuando levanta vuelo aparece la diferencia más llamativa: esas manchas blancas en las alas y en la cola que le dan un aspecto muy particular y que, salvando las distancias, recuerdan a nuestra Calandria real.
Y después está el canto, que es probablemente donde más se justifica esa comparación. El Sinsonte común tiene un repertorio extraordinariamente variado y es capaz de incorporar imitaciones de otras aves y hasta de distintos sonidos de su ambiente. Para alguien acostumbrado a escuchar a las calandrias argentinas haciendo algo parecido, resulta inevitable encontrar otra vez esa misma “forma de hacer las cosas”, aunque estemos hablando de otra especie y de otro continente.
Así que podríamos decir que el Sinsonte común es algo así como una calandria caribeña, aunque taxonómicamente sea simplemente otro integrante del mismo género Mimus. Y quizás esa sea una de las cosas lindas de viajar buscando aves. De repente aparece una especie completamente nueva para nosotros, pero tiene suficientes gestos, formas y costumbres que nos resultan familiares como para sentir que ya la conocemos un poquito.
Dos fotos de aquel encuentro en Punta Cana que sirven, además, para actualizar el registro de una especie que ya tenía su lugar en Aves del NEA desde aquel viaje a Cuba de 2017.

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